jueves, 19 de mayo de 2016




Un jueves temprano,  la  fiesta comienza nunca ha habido razón por que tiene que acabar, si... al final de todo es lo único que uno se lleva; dice la gente, como si alguna vez los muertos han sentido  emociones, es uno de los mitos urbanos más recitado. La oración de todos- es como el gran motor de una nave si alas, consumirá en el intento todo su poder y no podrá despegar... no ha cesado el deseo  de echar para adelante, todo eso sería por mi familia, pero la vida no se puede llevar a la carreta con el burro, de vez en cuando hay que darse unos tragos para votar el golpe al son de salsa o podría ser bachata es la música que te reencuentra con los sentimientos más profundo del alma. Hasta unas lágrimas podrían brotar de vez en cuando  los recuerdos y las emociones se enfrentan. Por eso es que hay que vivir, y si beber no es vivir que sería vivir sin beber, la gente que no beben tendrían que morirse eso me lo enseño mi abuelo con el mis primero pasos por allá cuando tenía solo nueve años. Por eso hay que sentirse bien darse unos tragos de vez en cuando en la semana para que cuando lleguen las lágrimas con amarguras tener de que agarrarse, los buenos mementos pasado y así retomar las fuerzas que harán que sigamos adelante.
La erosión del suelo recuenta millones de años de mal trabajo solo las plantas testarudas podrían nacer y resistir las sequias donde las espinas afiladas protegen el poco follaje que pueden tener, los pequeños humedales y riachuelos conforman la gran cuenca del rio de la ciudad, santo domingo como ha de llamarse con el beneplácito de algunos e inducción del poder católico pugnado en la historia en reiteradas ocasiones como toda congregación que desvaría en sus principios, es así aun los rieles que tomamos como principio de la moral, pocos pueden darse el lujo de estar asentado guiando el poder social por tanto tiempo. Si dio existe o no, no es lo importante ahora. Puesto que al final guardia de puesto es más que general. Y si él es el general es ahora el tiempo de pasar las conjeturas humanas de los sacerdotes que le llamaremos los guardias de puesto. Los actos morales se montan en los rieles de la sacrilica idea que tomaremos pero recordar que la imposición puede hinchar los cojones y cuando la elocuencia no vasalla los sentimientos se impone la fuerza sobre los fuertes. – qué más da los débiles siempre se acogen al cambio, so como el agua se moldean de acuerdo al vaso que la contenga.

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